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martes, 17 de octubre de 2017

DE RUNNING, DE VIAJAR, DE ÉTICA Y DE REDES SOCIALES…

Vivimos en una sociedad de la tecnología donde las amistades y los ligoteos se tienden a construir más con filtros Juno o Valencia que en bares, parques o cafeterías.
Vivimos atacados y enganchados al baterías externas para que nunca se nos apague el iphone, para estar siempre conectados y online.
Vivimos tan pendientes del móvil que no nos paramos a escuchar al otro, al que tenemos en frente. No llegamos a conocer la esencia de esa persona que tenemos aquí y ahora, de forma tangible.
Esta historieta que voy a contar ahora tiene mucho de novelesca y de serie de televisión. De hecho, me recordó al episodio primero de la tercera temporada de Black Mirror.  Si no la habéis visto, os dejo el link del trailer:


Pues bien, las historias de la vida real comienzan con una red social, instagram. Empecé a postear fotos hace unos años como medio de guardar imágenes, y recuerdos de mi vida. Al cabo del tiempo, los seguidores crecieron, pero no dejan de ser eso, seguidores, voyageurs de la vida ajena. En este muestrario de la vida y de los likes, comienzan las relaciones de filtro Valencia.
Siempre he confiado en el poder sanador de las personas, de la fuerza de un abrazo o de una conversación real mirándose a los ojos. De ahí, que seamos animales gregarios y sociales que nos guste estar rodeados de los otros. Sin embargo, las redes han suplido esta labor, haciéndonos creer que la familia y el círculo virtual son nuestros amigos. Pues no, los amigos te sacan una sonrisa, te sacan a bailar,  te invitan a una cerveza, te escuchan, te hablan cuando estás cansado si tienes que conducir, se interesan por ti, te abrazan,…

Por supuesto, que también tienen cosas buenas y positivas. Te dan la oportunidad de conocer y aprender mucho. Sin embargo, hay que saber quitar la máscara del que está detrás de la pantalla del iphone y no confiar 100% en ese cierto perfil que se crean.

Gracias a Instagram, Strava y Garmin connect, podemos conocer a muchísimos runners que compartan nuestra afición. Con la edad, cada vez nos apetece menos salir de fiesta a darlo todo, pues las resacas nos duran lustros. Y preferimos conocer gente de forma tecnológica. Pero, ojito con los perfiles construidos a golpe de filtro porque “Después de todo, cada cual lleva su máscara…”

LISBON ROCK & ROLL HALF MARATHON



El 7 de junio recibimos un correo de la organización de carreras de Rock&roll con un súper descuento para correr por 20 euros. Los chinguanes empezamos a supervisar calendarios y ciudades para inscribirnos en alguna media maratón internacional. Por fechas y distancia, decidimos inscribirnos en la Media Maratón de Lisboa porque coincidía con el puente del Pilar. No miramos perfiles de la prueba ni nada, solo nos imaginábamos cruzando el arco de meta en la famosa Praça del Comercio. Por diversos motivos, la mayoría de Chinguanes tuvieron que abandonar la idea de correr por la capital portuguesa. Yo pensé aventurarme pues necesitaba un cambio de aires y me vendría bien como preparación a Valencia. Me pedí el lunes de asuntos propios, pues no teníamos puente en Hellín, me saqué un vuelo TAP desde Madrid y reservé en un hostal muy céntrico en la Plaza de los Restauradores.
Llegué el viernes por la noche y como ya había estado en la ciudad me fui a cenar a un restaurante portugués tradicional detrás de la Plaza del Rossio. En el hostel coincidí con María José Martínez del equipo de Madrigueras. María José llegó un día antes y conoció a gente muy majeta. Después, subimos al Barrio Alto a tomarnos unas copichuelas y el ambiente era increíble. Hacía mucho calor y las callejuelas estaban repletas de gente con ganas de charlar. Me encantó la noche lisboeta.
Cena del viernes. A tope de hidratos
 Como estábamos tan catatónicas y, al día siguiente, había que madrugar para coger los dorsales, nos fuimos a dormir pronto al hostel.
A la mañana siguiente, pillamos el metro hasta Parque de las Naciones para ir a la feria del corredor. No me pareció una feria del corredor internacional. Había una cola de casi dos horas para cogerlos. Y apenas había puestos de movidas running. Nos hicimos fotazas de rigor en el fotocol y nos volvimos al centro a comer.


Como tapen, queso fresco y olivas

Fotocol con Arco de Triunfo lisboeta

Vans, calcetines de lazo y vestido vintage para posar con dorsal es bien

OJO con las cuestas



El calor era bastante sofocante y me preocupaba porque este último mes estoy corriendo muy temprano y con relativo frescor manchego-mañanero.
Comimos en un restaurante de comida rápida y yo hice todo lo que un runner antes de una carrera no debe hacer, a decir: hartarse a andar y a subir escaleras y colinas. El tobillo me dolía bastante porque me lo retorcí el jueves pasado en Chinchilla. Volví al hostal a descansar antes de salir a cenar. Me dejé todo el ritual previo preparado y fuimos a cenar a un restaurante portugués de comida tradicional.
Sobre las 12 ya estaba en la cama. Sin embargo, como compartía habitación con más gente, no pegué ojo porque el ruido y los ronquidos son inevitables.
A las 6.30 sonó el despertador, me fui al WC con mi medio litro de agua mañanero. Me arreglé, me eché vaselina y me pinté mi raya azul waterproof del MakeUpForever. Bajé a desayunar y me tomé medio gofre con nutella y un plátano a rodajas. La carrera no comenzaba hasta las 10:30 hora lisbotea y 11:30 española. Aún así, teníamos que coger el metro que tardaba media hora y luego un bus hasta el puente Vasco de Gama. En el puente, nos hicimos las fotos postureo de rigor.
Postureo albaceteño y madriguerense

Jumping high in the sky

 Nos sentamos a esperar el pistoletazo. El ambiente era tremendo con runners de todo el mundo y muchos andaluces y extremeños. Allí nos tomamos otro plátano y fuimos por última vez al WC. A las 10:30 salí con María José, íbamos como cabras gritando por el puente, pero OJO pronto vendría la primera cuesta de subida al puente. Empecé demasiado rápido  para aguantar en Zona 3 que era mi objetivo y después de 11 kilómetros estaba sudando como una cerdita. Pasé muchísimo calor  y sentía que el asfalta me quemaba las piernas. Creo que sobre las 12 hacían 34 grados por el centro de Lisboa. Después de los cinco primeros kilómetros en el puente, bajamos por una zona de avenidas y centros comerciales. Nos dirigimos hacia la zona portuaria. Estuvo muy bien provisto de avituallamientos con agua, bebida isotónica, geles y fruta. Sobre el km 7, María José se tropezó y se cayó. Se levantó como una campeona, anduvo unos minutos y volvió a correr como una loquita. Está chica tiene una cabeza y un cuerpo fortísimos. Te admiro, amiga.
En el 11, tuvimos una subida corta, pero que se pegaba. Hasta el km 17 me aburrí bastante porque no era demasiado bonito. Y a partir del 17 entramos en el centro de Lisboa. Suelo adoquinado del demonio como te odio. Iba pendiente de no torcerme el tobillo, pues se portó bastante bien hasta entonces. Ahí vi a mogollón de españoles con banderas       que nos gritaban y animaban sin cesar. Fue súper emocionante. La subida picaba mucho y en el 19 caminé un poco porque iba muerta en vida. A partir del 19,5 ya vi el final y corrí a menos de 5 minutos el km. Estaba súper contenta y emocionada de cruzar el Arco de Triunfo y pasar por la meta de Lisboa que tanto trabajo físico y mental me estaba costando. Al final, mi reloj marcó 2:01 que me saben a gloria después de un finde un poco intenso de dormir muy poco y darle mil vueltas a la cabeza.
En meta, nos dieron la medalla, mochila y un Calippo. Vimos a un grupo de andaluces con banderas de España y nos hicimos fotos con ellas.
Nos pasamos una hora de postureo del bueno. Eso creo que es lo que más me divierte de las carreras. No daban  cerveza ni panchitos como en las carreras del Circuito, pero disfrutamos como enanas.
Después de acicalarnos y ponernos bien monas, nos fuimos a comer y a tardear por Lisboa.
Son muñones 

Lo sudamos todo

Medallita a la saca

Acabé sin camiseta. Sorry Gofio!
Y yo que odiaba las banderas...

Tardeo lisboeta con María José

Mi María Escoté y yo, felices


Como sugerencias o tips para correr una maratón o media internacional:
-       Reservad hotel con habitación privada aunque sea más cara. El descanso es esencial para rendir en una carrera.
-       Estudiad el perfil y el tiempo de la ciudad elegida.
-       Volad el día después de la carrera porque si se retrasa te quedas en tierra.
-       Informaos de restaurantes y horarios de comidas antes para no quedaros sin cena.

Por Ana Mora aka @anaojete1


viernes, 6 de octubre de 2017

Un buen día

He querido utilizar una canción de Los planetas para titular este post. Y es que hoy ha sido uno de esos días, no de gandulear en la cama hasta las mil, pero sí de aprovecharlo al máximo y con gente fetén.
Hace unos días nos enteramos que la célebre concejala de Educación de Hellín nos había concedido el viernes día seis off por la Feria. A mí me encantan estos días libres que casi nadie tiene porque te permiten hacer cosas que de normal no puedes.
Así que quedamos Lucía González y yo a las 9 de la mañana en la puerta de mi nuevo gym, Altafit, para hacer una tiradita semi larga, doparnos a geles y sales y probarnos a ver. Normalmente, no tomamos geles ni nada y nos da mucho miedo hacernos popoch  o vomitarnos encima.
Anoche estaba catatónica y no me veía capaz ni de arrastrarme durante 10 kilómetros. Me acosté como las abuelas a las 10 y poco y hoy amanecí súper descansada y vital. Desayuné un mega batido de frutas con mi multivitamínico, un zumo de naranja natural y un cafetaco. Todo en su sitio durante los primeros kilómetros. Teníamos que regularnos e ir en zona 3, la zona la mantuve con facilidad, pero la velocidad no era la de crucero que teníamos pensado. Íbamos bastante más rápidas por la ruta a Tinajeros. No sé qué tiene esa vía ciclista que me chifla. Me fascinan las llanuras manchegas llenas de cereal amarillo en contraste con el cielo bien azul. Además, hay bastantes repechos y subibajas que creo que nos vendrán genial para la maratón.
Llegamos al Km 12, paramos a tomarnos un gel y vuelta para Albacete. El gel que tomé era de melón de 226ers y me sentó muy bien. Lucía se tomó uno de Isostar de limón y sus sales mezcladas con agua.
Cada vez me siento más cómoda y las piernas se cansan menos con los kilómetros y es una buena señal, I guess...

Sobre el 18, me clavé otro gel 226ers para ver cómo me sentaba. Y me vino muy bien. La verdad es que me encanta comer cosas mientras corro y si no como me entra debilidad. A Lucía se le revolvió el cuerpo y paramos a que vomitase el gel un poco, pero continuó como una campeona. Se limpió la boca con un poco de agua y a seguir.
Mi cinturón porta bidones del Decathlon está genial aunque sea feo de narices. Yo soy muy de beber también, desde jaggers a gintonics  y, cuando corro, solo agua. Quizás sean demasiado pequeños, veremos en la próxima tirada.

Al final, llegamos al bar de Arturo, El Maganto, el marido de Lucía. Rompimos a sudar como cerdas. Nos encontramos al gran Paco Banegas del CDE Chinguan que hacía mil que no le veíamos. ¡Qué alegría encontrarnos con el maratoniano más experimentado del club!
Nos tomamos un aquarius y un par de botellines de agua y seguimos para acabar los 23 kilómetros marcados.
Llegamos al gym y nos pusimos a estirar, a hacer abdominales y sentadillas con pesas. Lo mejor de todo es ver cómo mi cuerpo escombro responde a los kilómetros. Ahora tengo las piernas cansadas, pero no estoy muerta y matá. Quizás me ayudó muchísimo los entrenos de fuerza que hice con Álex Fernández en el Playfitness los meses pasados. La verdad es que estoy contenta porque a día de hoy no me duele ni me molesta ninguna parte de mi cuerpo, bueno sí, el alma algunas veces, pero de eso  ya me encargo yo de arreglarlo.

Después de ducharnos, nos fuimos de cañas porque es la Jornada de la Tapa de Albacete y, después, a descubrir una tienda de ropa vintage americana al peso, Cherry Bomb. Nos ha fascinado el lugar y el género que tienen. Además de ser prendas únicas y con telas buenísimas, tienen unos precios fantásticos.
En fin, que ha sido un buen día y aún no ha acabado ...


Un buen día-Los planetas




Por Ana Mora (@anaojete1)




domingo, 1 de octubre de 2017

VOLVER A EMPEZAR

Parece que septiembre sea el mes de los propósitos y las buenas intenciones para casi todos los que nos dedicamos a la docencia. Ese mes en el que te planteas tu nuevo curso escolar con cursos de idiomas, deporte, retos y demás objetivos.
Para esta teacher y, runner en sus ratos libres, el mes de los propósitos fue noviembre 2016. En ese mes y medio de baja que pasé con mi radio roto, debido a mi mala cabeza y a mi mala coordinación con la bici de montaña, me planteé muchas cosas. Una de ellas era que quería ser capaz una vez en mi vida, al menos, de terminar una maratón y lo que ello suponía, constancia y perseverancia.
Nunca he sido una persona "fit" ni siquiera deportista. Creo que siempre he preferido quedarme horas estudiando en la biblioteca o haciendo cursos de idiomas antes que hacer cualquier tipo de deporte. Mi morfología endomorfa no es de esas que se mantienen finas y delgadas del aire. Por eso, comencé a correr hace unos 5 o 6 años para adelgazar. La crisis de los treinta, la llamé yo. Sin embargo, correr me enganchó y me demostró la fortaleza de mi cuerpini endomorfo que yo odiaba.
De ahí, lo brutal del reto de terminar una maratón.
 A partir de noviembre de 2016, empecé a ser mucho más constante en los entrenamientos. Llevo desde diciembre haciendo una media de 165 km mensuales con meses de casi 200 km y algunos con algo menos. Estoy corriendo una media de 4/5 días por semana que combino con pesas y ejercicios funcionales en el gimnasio. Bueno, en verano me di un respiro de gym y me dediqué a hacer abdominales en la playa y a subir escaleras de dos en dos sin parar.
El curso pasó con muchísimos retos académicos también. Me matriculé en el Grado de Primaria con mención de PT y en el C2 de inglés en la UNED. Estos estudios me demandaban trabajos semanales. Fue un curso durísimo porque, como sabéis, mi colegio es muy difícil y mi situación familiar, también, me demanda muchas horas. Sin embargo, correr me ayudó a organizarme las semanas como podía. A veces, comía en el recreo, llegaba a las 15 horas a Albacete, me cambiaba y salía a correr para poder aprovechar la tarde. Fue un curso de locos que saqué con notas brillantes. ¡Big kudos for me!
Las carreras iban saliendo, los entrenamientos también. Llegó el 30 de junio y mientras nos aburríamos soberanamente en un claustro escolar, mi compañera de trabajo y fatigas Lucía González y yo nos inscribimos en la Maratón de Valencia. A decir verdad, lo hicimos sin pensar y luego cada vez que salía a correr, me cagaba al pensarlo.
Descansé 10 días en julio mientras estuve en Cuba. Bueno, a decir verdad, fui al gym del resort de Varadero un par de veces a quemar los mojitos. En agosto, mi tranquilidad emocional y laboral me permitieron correr y empezar con el entrenamiento específico para Valencia. Algunos días el calor y la humedad se hicieron insoportables. Salía siempre con bidones de agua y alguna barrita de Gofio Plus. Me recorrí la carretera del Faro de Santa Pola de forma incansable y cuando sentía que me derretía, me bañaba en bolas en el Carabassí y vuelta para casa. La verdad es que no lo sentí como entrenamientos porque fueron momentos de felicidad runner o "mindful run" como lo titulamos mi amiga Fati Simón y yo.
Llegó septiembre y la motivación iba en aumento hasta que el día 5 una "amiga" me soltó una bofetada emocional y mi mundo cambió "upside-down". En ese momento, fui consciente de la importancia de la tranquilidad emocional para preparar una prueba de estas características. Me pasé casi una semana sin sumar kilómetros sin calzarme las zapas. Estaba como rota y llena de pena y dolor. Ahí pensé en dejarlo. No estaba centrada. Había otras cosas más importantes que me llenaban la cabeza con tonterías y dolor. Los días fueron pasando y me rodeé de muy buenas personas que me alumbraron con su luz el camino y me hicieron confiar en mi fuerza una vez más.
Volví a correr, a hacer tiradas largas, a participar en carreras.  Y los resultados y tiempos fueron saliendo. Cada vez me siento más cómodo. Me encanta las tiradas largas con amigas controlando pulsaciones, descubrir rutas de correr nuevas, disfrutar de cada zancada. Con lo que aún no disfruto es con las series, las sigo odiando, me pesa el ojete.  Mención especial a Eli Lozano y a Lucía por esas tiradas largas con la Ojete.

Durante este mes, he salido en la revista Women´s Health España en la campaña de #EnformaMiforma que me hizo mucha gracia. La imagen fue tomada por Raúl Ortiz en la carrera del Amanecer de Santa Pola de este año. Es un fotón y, luego, yo puse unas palabras relativas al hashtag de la campaña.
http://www.womenshealth.es/salud/articulo/enformamiforma

También, he corrido en Pozo Cañada, en Chinchilla y en Socovos. Las carreras de montañas me están gustando mucho aunque a veces quiera hacer la croqueta en alguna cuesta.

Carrera popular de Chinchilla 2017
Con la próxima maratoniana Lucía y el maratoniano Pachi


Y hoy a día 1 de octubre puedo decir que vuelvo a estar súper motivada y centrada en conseguir mi objetivo de cruzar el arco de meta de Valencia. Aún me queda un mes duro de tiradas largas e infinitas, pero espero que mi cabecita y corazoncito loco me permitan seguir trabajando en ello.

Este mes vienen grandes carreras también, la media maratón de Lisboa rock&roll, la media de Hellín y alguna más para completar las del circuito.



Por Ana Mora (@anaojete1)








miércoles, 15 de marzo de 2017

COMO SER MARATONIANO Y NO MORIR EN EL INTENTO. (12/03/2.017)

Mientras unos estábamos en Madrigueras dando cuenta del acontecimiento histórico para el Chinguan, como fue la obtención de un jamón en una carrera por primera vez en nuestra historia.



Nuestro compañero José Ángel, estaba a punto de afrontar su primera maratón.

A continuación la crónica de su aventura.

DIA 20 DE NOVIEMBRE 2.016: Después de poner la televisión y ver el inicio de la Maratón de Valencia me voy como casi todos los domingos de precepto a hacer mi carrera popular por Chinchilla. A la vuelta de mis 14 kilómetros de carrera particular vuelvo a poner la televisión y compruebo que los primeros corredores ya han completado los 42,2 kilómetros de la maratón. “El próximo año estaré en Valencia haciendo mi primer maratón”.
DIA 4 DE DICIEMBRE DE 2.016: Vamos los chinguanes más osados (Juan, Lucía, Pedro, David y el que suscribe) a correr el trail de Socovos en unas condiciones extremas de temperatura, lluvia, viento y demás. La carrera de unos 18 kilómetros de distancia la termino en más de dos horas y media. “Esta carrera según los planes de entrenamiento me valdría como tirada larga de maratón así que a lo mejor si sigo haciendo tiradas como esta adelanto la fecha para correr mi primer maratón”.
DIA 31 DE DICIEMBRE DE 2.016: Me voy con varios corredores del club de Chinchilla (Fran, Damián, Javi y Marcos) a hacer una tirada larga de 24 kilómetros que al final resulta ser de 30. “Esto ya huele a maratón así que voy a repasar las que hay en primavera: Sevilla en febrero: muy pronto, Madrid en abril: muy tarde, … eureka Barcelona en Marzo: perfecto”.
DIA MUCHOS DE ENERO Y FEBRERO DE 2.017: Ya con la idea de hacer la maratón de Barcelona organizo un poco los entrenamientos haciendo el siguiente planing semanal: lunes spining, martes y jueves salir a correr con la gente del gimnasio y sábados y domingos un día carrera popular y otro día carrera en fatiga. “Ya está todo el pescado vendío, ahora al lío”.
DIA 12 DE MARZO DE 2.017: Maratón de Barcelona. El primer kilómetro lo hice en 5 minutos y 28 segundos pero parecía que iba andando, hasta el kilómetro 30 iba como si corriera maratones todas las semanas, a mi ritmo (5 minutos y 30 segundos el kilómetro) y muy relajado, viendo los impresionantes monumentos que tiene la ciudad (me encantó pasar al lado de la Sagrada Familia corriendo), escuchando la música de las calles (Cadillac solitario y Money for nothing las mejores) , al final me llevé los cascos pero no me los puse, viendo los bailes regionales, tomando agua, isotónicas azules (no se citan nombres comerciales), geles (iba gastando los que llevaba y guardando los que me daban en los avituallamientos para futuras carreras en fatiga en Chinchilla). A partir del kilómetro 30 noté que aunque intentaba ir más rápido los parciales los hacía cada vez más lentos (no sé si esto es lo que se conoce como muro porque en realidad yo no iba mal sólo que iba más despacio haciendo el mismo esfuerzo). Intenté hacer cada kilómetro pensando sólo en mejorar el tiempo del kilómetro anterior y aunque lo conseguí un par de veces enseguida volvía a empeorar los tiempos, pero cuando en el kilómetro 39 ví a Colón señalándome la dirección de la meta tuve claro que esta carrera la terminaba sí o sí. Al llegar a la recta de meta, me coloqué bien la camiseta, el dorsal, etc, para salir bien en la foto y llegué victorioso (puesto 8 mil y pico, pero bueno eso es lo de menos). Tiempo realizado 4 horas 00 minutos y 39 segundos que para hacer 42.570 metros por primera vez no está nada mal (En Cataluña es que los kilómetros tienen unos 10 metros más que en el resto de España). “Terminé”.




 DIA 15 DE MARZO DE 2.017: Hoy escribo estas líneas durante la hora que me tocaba de runing y ya recuperado de las agujetas de los dos días anteriores. Animo a todo el que no haya participado nunca un maratón a que lo haga y que tenga claro que lo más duro del maratón es la preparación del mismo, y que si no se hace nunca tampoco pasa nada ya que hay muchas carreras igual o más bonitas como la Hoz del Huécar, carreras de la Sierra de Alcaraz y Segura y sobre todo mis carreras populares de Chinchilla. “¿NOS VEMOS EN VALENCIA?”.

jueves, 23 de febrero de 2017

UN MARATÓN EN PAREJA

PREÁMBULO

Febrero de 2016. Tras finalizar mi quinto maratón de Sevilla, Reyes, mi mujer, dice que el año que viene correrá ella este maratón. Todo queda allí, pasan los meses.

Septiembre de 2016. Reyes se apunta al gimnasio, como todos los años. Pero este año cuenta con un monitor que le va guiando en el tema del entrenamiento de fuerza, trabajando con ejercicios específicos para fortalecer sobre todo el tren inferior.

Octubre y noviembre de 2016. Sin prisa, pero sin pausa Reyes va aumentando el kilometraje semanal y se empieza a plantear seriamente la posibilidad de correr el maratón en febrero. Mientras tanto yo empiezo a prepararme la media de Santa Pola que será mi objetivo durante estos primeros meses de la temporada.

Diciembre de 2016. Mes muy duro en la preparación. Deja el trabajo específico en el gimnasio y acumula muchísimos kilómetros durante este mes. Varios rodajes largos, entre 22 y 26 kms, todos a ritmos muy suaves.

Enero de 2017. Tras unos días de recuperación sigue el ritmo de preparación de Reyes hasta mediados de mes, en esos días caemos en casa todos víctima de la gripe. Durante la semana de la media de Santa Pola, tanto Reyes como yo hacemos un total de 0 kms. Yo dudo si correr hasta última hora, finalmente corro pero no fuerzo demasiado ya que los días anteriores he estado con un poco de fiebre y una cosa es estar "flipado", y otra jugarse la salud con 45 años y dos hijos. Reyes algo más recuperada corre la media en 2 horas justas, estaba para correr más rápido pero la gripe la ha dejado un poco tocada.
Antes de la Media de Santa Pola


Después

Febrero de 2017. Tras un rodaje de 25 kms con regulares sensaciones, Reyes hace la inscripción a la Maratón, ya no hay marcha atrás. Yo empiezo a recuperarme de la gripe-resfriado y acompaño a Reyes en este rodaje, primer día que salgo a correr desde la media de Santa Pola.
Durante la segunda semana de febrero salgo a correr varios días, y cada día con mejores sensaciones, parece que ya me he recuperado de la gripe. Se me ocurre apuntarme a la maratón para correr con Reyes, no estoy muy seguro de como responderá mi cuerpo a correr 42 kms, pero calculo que puedo acompañar a Reyes casi toda la carrera. Decido no decirle nada a Reyes hasta que lleguemos a Sevilla. De hecho no le digo nada a nadie.
Cuando acaba la semana y empieza la semana del maratón, recaigo del resfriado. Hasta el jueves paso unos días realmente complicados, dolor de garganta y de cabeza, tos persistente. De hecho el miércoles voy al médico que me dice que es todo de vías altas, que el pecho lo tengo bien. Decido aguantar hasta el sábado. Si ese día estoy sin dolores y sin tos saldré con Reyes hasta donde llegue.

MARATÓN

Sábado 18 de febrero. Llegamos a la feria del corredor a recoger el dorsal. Cuando Reyes recoge el suyo, le digo que espere que yo también me he apuntado, que correré con ella. Pues eso, cogemos el dorsal y a casa de la familia de Reyes que como siempre nos acogen de forma inmejorable.

Domingo 19 de febrero. Suena el despertador a las 6:00 am, no hemos preparado casi nada el día anterior, desayunamos rápido, preparamos todas las cosas. Yo personalmente me hago con un cinturón con una bolsita, en la que meto unos geles y algo de alimento sólido (voy a correr a ritmos más lentos de lo que hago habitualmente, pero voy a estar corriendo más tiempo del que he estado nunca, por lo que no quiero que me dé un pajarón).
Nos vamos al autobús que nos llevará al estadio, allí nos encontramos con Jesús, que por fín le salió el maratón que andaba buscando ¡enhorabuena!, y con los hermanos de las Heras de Albacete, a estos últimos los encuentro en la puerta del WC, por lo que sólo nos hacemos la foto precarrera con Jesús. Luego nos hacen más fotos según vamos para la salida, fotos que nos venderán durante esta semana.

Antes de la salida. Con la bolsa del guardarropa en la mano parece que voy a bajar la basura.
Ya sin la "bolsa de la basura" apunto de salir.
Como se ve en las imágenes, vamos abrigados, el día está fresco, ventoso y con llovizna. Finalmente apenas llovió y la temperatura para correr estuvo bien. Lo peor fue el viento en algunos tramos.

A las 8:30 se da la salida a a la prueba, nos hemos puesto al final del todo, tardamos unos 6 minutos en atravesar el arco de salida y nos lo tomamos con bastante calma, no hay mucha gente por detrás. De la media de Santa Pola y los ritmos de entrenamiento de Reyes deduje que su ritmo óptimo sería alrededor de 6:30 min/km, Quizá podiamos seguir al globo de 4 horas 30 minutos, pero preferimos ser conservadores y poner un ritmo de crucero entre 6;30 y 6:50 el km, hasta donde aguante. Creemos que Reyes puede estar en un tiempo inferior a las 5 horas, y apretando sobre las 4 horas 30 minutos, pero el principal objetivo es acabar dentro de las 6 horas que da la organización sin sufrir demasiado.

Pasan los kilómetros y Reyes va cómoda. Yo le he dicho que si no me encuentro bien cuando pasemos cerca de casa de los tíos de Reyes dejo la carrera, que la acompañaré hasta allí. Pasamos la media bastante cómodos. El tiempo oficial marca 2 horas 28 minutos, la verdad es que nos lo hemos tomado con tranquilidad. Pienso que salvo catástrofe va a acabar la maratón dentro del tiempo límite que es el primer objetivo.

A partir del kilómetro 28-29 yo me encuentro con algunas molestias en los pies, y cierto agarrotamiento muscular, no sé si es por la zancada que hago diferente a cuando corro normalmente por la diferencia de ritmos, por los kilómetros, no he hecho ninguna preparación específica para la maratón o por los restos de la gripe. A pesar de todo decido seguir con Reyes hasta la meta. Ahora pensaba que iban a empezar los kilómetros difíciles.

Kilómetro 34, me da la sensación de que Reyes se queda un poco en los avituallamientos, realmente lo que ocurre es que la gente va muy mal y coger agua cuesta bastante, la mayoría de "corredores" se paran en cada avituallamiento, y hay que ir con cuidado para no caerse.

Kilómetro 36. Reyes va aumentando el ritmo poco a poco. Realmente no paramos de adelantar a gente desde hace 20 kilómetros, hasta este momento no hemos aumentando el ritmo, pero seguimos al mismo ritmo de salida. Todos los kms entre 6:30 y 6:40. Le digo a Reyes que llevamos un ritmo muy bueno, estamos en la Plaza de España y nos vamos para el centro de Sevilla, seguimos aumentando el ritmo.
Los últimos kilómetros Reyes ve que está acabando y que va bien, por lo que se pone a correr cada vez con mejor ritmo, seguimos adelantando a corredores sin parar. De hecho el último kilómetro, según mi Garmin, lo hacemos a 5:40. Entramos en meta en 4:44, que son 4:50 oficiales.
Los dos muy contentos, Reyes ha superado con nota el reto que se puso el año pasado y yo muy contento de haberla acompañado.
Para mí ha sido mi maratón más lento, pero en el que más he disfrutado, adelantando todo el rato, y he hecho los últimos kilómetros más rápido de todos los maratones que he corrido. Hasta este maratón, siempre había llegado zombi a los últimos 6 kms, y poco había disfrutado del final del maratón.
Realmente creo que Reyes acabó mejor que yo. Se quedó con ganas de seguir corriendo, mientras que yo llegué con las patas de "cartón-piedra".


Viendo mi cara en las fotos, está claro quien llegó mejor de los dos.

Espero que este ladrillo os sirva de inspiración a los futuros chinguanes maratonianos (Pachi, Barcelona está ya aquí, Juan ánimo con Madrid, y las chicas chinguanes tenéis que ir poniendo fecha...)

EPÍLOGO.
Este año no tenía intención de correr ningún maratón, creo que para prepararlo hay que estar con muchas ganas y motivación, además no me gusta correr una media o un maratón sin prepararlo, pero esto era algo diferente. Ha sido una experiencia totalmente improvisada unos días antes de la carrera, pero muy bonita, así que os animo a todos a correr un maratón en pareja, (si discutís siempre puede salir uno corriendo más rápido)

jueves, 25 de febrero de 2016

¡¡¡LO CONSEGUIMOS!!!


6:10 AM. Suena el despertador en un Hotel de Sevilla. Allí estoy yo, hombrecillo de Albacete que ha ido a tierras andaluzas a enfrentarse por quinta vez con su maratón. Han pasado 15 años del primero y 7 desde el último, pero las sentimientos son similares, y es que todos los maratones son especiales.
Anoche me acosté demasiado tarde, pero he dormido razonablemente bien, poco pero de calidad. Me enfundo en mi uniforme del Chinguan y sin pensarlo mucho me bajo a desayunar.

6:30 AM. Las sensaciones no son nada buenas, el día anterior paseando por Sevilla llevaba bastantes molestias en ambos pies, no dije nada a nadie pero estaba bastante desanimado. En fin, ahora no hay marcha atrás, por lo que me dispongo a tomar mi frugal desayuno a base de: 2 yogures con muesli, bocadillo de jamón, zumos variados, un plátatano, y un té, (esto último es sólo para disimular, me hubiera tomado mejor dos napolitanas de chocolate). Si me desmayo que no sea por falta de calorías en el desayuno.
Hay mucha gente que ya ha desayunado y se va a coger el autobús que nos llevará al Estadio, donde es la salida. Yo me lo tomo con tranquilidad, vosotros sabéis que a mí nunca me ha gustado llegar a las carreras demasiado pronto.

7:20 AM. Tras un paseo de 15 minutos llego al autobús, que nos deja a 15 minutos del estadio. Durante el viaje en el autobús voy bastante nervioso. No por la carrera, sino porque me voy meando, varios días aumentando la ingesta de líquidos me tienen haciendo viajes al WC cada dos por tres. En cuanto paramos busco un rincón que me deja mucho más relajado, menos mal que somos varios los que vamos igual.

8:00 AM. Guardarropa. Me quito el chandal, y me preparo con mi uniforme rosa chinguan. Muchísima gente, como ha cambiado todo desde la última vez que estuve aquí. Llevo encima una camiseta vieja para protegerme del fresco mañanero que cuando lleve unos pocos kilómetros tiraré. Último vistazo al móvil, veo un mensaje de Lucía, me despido de todos y lo dejo en el guardarropa. Gracias a todos por los mensajes, me sentí muy arropado.

8:25 AM. Me voy para la salida, no sin antes hacer un par de paradas en los WC que ha puesto al organización. Allí me encuentro con tres albaceteños, nos saludamos y nos deseamos suerte. Yo me meto en el cajón que tengo asignado, sub 3:45. Por un momento pienso en irme al sub 4:00, pero finalmente me quedo al final del cajón que me ha asignado la organización.

9:00 AM. Se da la salida. Decenas de camisetas, sudaderas, cortavientos, y demás prendas de abrigo tiradas por el suelo. Posiblemente en unos días estén vendiendo todas esas prendas en algún mercadillo. Empieza la carrera y sigo con mis malos presagios, intento olvidarme y disfrutar de la carrera. Tras los primeros kms, nos vamos para el Barrio de Triana y aparecen los primeros adoquines a recordarme que mis pies están lesionados. Intento olvidarme y voy a ritmo de 5:15 min/km, cómodo.

10:15 AM. Llevo unos 14 kms y parece que se me van las molestias en los pies, pasamos por la Macarena donde se anima con intensidad, estoy bastante emocionado, y es que voy "blandito".

10:55 AM. Paso por la Media Maratón en 1h 51minutos según mi reloj, las sensaciones son buenas, aunque todavía no ha empezado la verdadera maratón. Como dije en otra entrada, el objetivo desde que me lesioné es acabar la carrera en condiciones, y ese objetivo lo quiero llevar hasta el final.

11:05 AM. Me encuentro con Jesús, un primo sevillano que corre su segunda maratón, tenía pensado llevar mejor ritmo que yo, por lo que le pregunto por como vá. Tiene mala cara y dice que lleva tiempo con molestias de estómago y que tire para alante, que ya llegará como pueda. Pienso en lo que le queda y en lo duro que esto del maratón.

11:15 AM. Llevo unos 26 kms, las sensaciones no son malas, pero decido bajar el ritmo ya que no llevo la frescura de hace unos kilómetros. En los otros cuatro maratones que he corrido, antes o después me he encontrado con el muro, pero con todos los adoquines de las aceras de Albacete, hormigón armado, y acero corrugado del 15. Este año se que me lo voy a encontrar, pero quiero pasarlo con cierta dignidad, vamos, sin pararme, por lo que prefiero ser conservador.
En el kilómetro 28 está Reyes con Miguel, me preguntan como voy, (desde que en mi primer maratón me tuvieron que meter 2 litros de suero en meta, no le hace mucha gracia que corra maratones), le digo que más o menos bien.
Así contínuo hasta el km 35 a un ritmo de 5:30 min/km, pero con las piernas cada vez más tocadas muscularmente.

11:40 AM. Me dá por pensar lo que cambiaría el maratón si en vez de 42 km, la distancia hubiera sido de 35 kms. "Los últimos 7 kms son duros de pelotas". No pienso demasiado ya que estoy en la Avenida de la Palmera. Los que conocen Sevilla, sabrán que es una bonita avenida, con el Parque de Maria Luisa a un lado, y diversos pabellones de la Exposición Universal celebrada a comienzo del siglo pasado al otro. Pero para un corredor de maratón es el peor tramo de la carrera. El sol calienta, la avenida es larga como un día sin comer, y en los avituallamientos la gente se empieza a parar por lo que es todo bastante caótico. Yo voy a mi chano chano, adelantando a todos los "walking dead", que me encuentro.

12:10 AM. Ya estoy dentro del Parque de Maria Luisa, y saludo al muro que con su amigo el tio del mazo han venido a verme, hablamos un rato y le digo que hacemos un trato, voy a ponerme a 6 min/km, y el no me pega más. Llegamos a un acuerdo y salgo del Parque de Maria Luisa.  Esos 2 kilómetros (36-37) son los que se me hacen más duros de toda la carrera.

12:15 PM. Plaza de España, posiblemente uno de los sitios más bonitos de Sevilla. En mi mente sigue el objetivo claro, mantener un ritmo próximo a los 6 min/km, y llegar por debajo de 4 horas más o menos entero.

12:25 PM. Estamos en el centro de Sevilla, kilómetro 38, parece que me he recuperado de la crisis del Parque de Maria Luisa, pero mis cuadriceps me avisan de que como apriete me van a a meter un meneo fino, por lo que no me atrevo a incrementar el ritmo y sigo siendo conservador.

12:45 PM. Salimos del centro y veo el estadio. Hace 7 años en la rampa de acceso al estadio estuve tres minutos parado con calambres que no me dejaban moverme, por lo que este año la bajo casi andando. Entrada al Estadio. Como siempre espectacular y emocionante. Me acuerdo de todo lo que me ha costado esta preparación y me emociono. 3h 53 min según mi reloj y 3h 56 min oficiales. CONTENTO.

01:20 PM. Tras un largo recorrido por todos los interiores del Estadio, e hidratarme, consigo salir del estadio y dar otra gran vuelta hasta el guardarropa. Me da un amago de calambre en el pie pero lo controlo con pequeños estiramientos. Llamo a Reyes que ha corrido otro maratón detrás de mí. Me visto y nos vamos a coger el cercanías que tras una larga espera nos lleva otra vez al centro de Sevilla.









CONCLUSIONES

Como sabéis tengo tendencia a sacar conclusiones de las cosas que hago, aquí están:

  1. No he mejorado mi marca, ni me he acercado al objetivo que tenía hace un mes en mente pero estoy MUY SATISFECHO.
  2. Creo que la preparación dentro de todas las limitaciones y problemas surgidos, la he llevado muy bien, y me ha dejado muy contento.
  3. Ha sido la maratón en la que he corrido con más inteligencia. Creo que si hubiera forzado a partir del kilómetro 26 el petardazo que hubiera dado en el 35 hubiese sido sublime.
  4. Establecí una práctica de hidratación y avituallamiento que me vino muy bien. Yo sudo bastante y tengo tendencia a deshidratarme o hincharme el estómago de líquido que no puedo digerir correctamente. Por lo que decidí avituallarme sólo con isotónico, salvo en los kms que tomé geles, 17, 26 y 35, donde tomé agua. Acabé bien hidratado y sin sensación de hinchazón de estómago.
  5. En todos los maratones he acabado tocado muscularmente. En este a nivel general he acabado bastante entero, pero como siempre tocado a nivel muscular. Futuros maratonianos trabajar ese tema en vuestra preparación (cuestas, gimnasio, circuitos de fuerza,...)


En cuanto al maratón de Sevilla.
  • Respecto a hace siete años, desde luego que ha cambiado mucho, la feria del corredor es bastante espectacular, pero hay muchísima gente.
  • El recorrido es mejor, pero tiene algunas cosas a mejorar. Un buen tramo por las afueras y los últimos 10 kilómetros muy bonitos (exceptuando los dos finales) pero demasiado estrechos.
  • Todos los avituallamientos en vasos. Alguna botella podían haber dado.
  • La vuelta desde el estadio es una verdader tortura. Eso es urgente que lo mejoren.
  • Hablé con gente que había hecho Valencia y decían que les había gustado más que Sevilla.
  • Yo disfruté mucho y me traigo un muy buen recuerdo.

Este maratón, lo he compartido con vosotros. Debo agradeceros los animos y comentarios, me han venido muy bien en todo momento, por eso un trozo de esta medalla es también de todo el CHINGUAN.


¡¡¡¡¡Lo conseguimos!!!!


martes, 16 de febrero de 2016

"PORQUE ESTÁ AHÍ"


Las últimas semanas de preparación para el maratón de Sevilla han sido complicadas. El otro día, mientras realizaba uno de los últimos rodajes, recordaba la historia de George Mallory, quizá el primer hombre en pisar el Everest, al cual al ser cuestionado sobre el por qué de intentar escalar montañas arriesgando su vida, dio la escueta respuesta que titula este post.

Y es que estos días, me he planteado en varias ocasiones si debía seguir intentando estar en la línea de salida del Maratón, tras diferentes inconvenientes que me he ido encontrando en mi "cutrepreparación".

Sin más preámbulos paso a contaros como ha ido mi preparación y cuales son mis expectativas de cara a las próximas fechas.

En el anterior post, publicado el 18 de diciembre, os contaba que hasta ese momento no había tenido demasiados inconvenientes en la preparación, pero que sabía que estos llegarían. Además tras ese post entraba en las que debían de ser mis semanas más duras y claves en la preparación, culminadas con la Media maratón de Santa Pola, que utilizaría como test para calibrar mi estado de forma.

Pues bien, todo siguió bien, hasta que tuvimos un susto en forma de extraña infección muscular de Reyes (hija), que nos hizo pasar todas las Navidades con ella ingresada. Gracias a Dios, fue sólo un susto, y tras varios días de incertidumbre, desde hace semanas está totalmente recuperada. Obviamente, en esos momentos en lo último que se piensa es en el maratón, y fue la primera vez que estuve a punto de cancelar la inscripción, tras 6-7 días totalmente parado, poco a poco retome los entrenamientos y reestructuré la planificación. Tocarían 3 ó 4 semanas muy intensas en Enero, dependiendo de poder asisitir ó no a la Media de Santa Pola.

Por diversos motivos, no pude asistir a Santa Pola, y quedó claro que haría 4 semanas intensas, antes de entrar  en las últimas semanas de tapering que le llaman ahora, y de descanso o recuperación previa al Maratón que le llamamos los viejunos. En esas semanas, mi entreno tipo era el siguiente:

  • Lunes, rodaje suave de 50 minutos, 
  • Martes, 35 minutos de natación, 
  • Miercóles, rodaje ligero de 60 minutos,
  • Jueves, 35 minutos de natación, 
  • Viernes, Rodaje largo, entre 22 y 28 km.
  • Sábado, rodaje suave de 60 minutos,
  • Domingo descanso.
 Poco a poco fui entrando en una forma que me hacía estar animado de cara al Maratón, pero el día 28 de enero, antes de mi último rodaje largo de 28 km, noté una extraña molestia en el talón, que me hizo suspender el entrenamiento, y tras comprobar que se trataba de un inicio de fascitis plantar, me hizo plantearme que hacer con el Maratón. Tras los primeros momentos de desconcierto y cabreo, a tres semanas, con casi todo el entrenamiento hecho, decido establecer una estrategia basada en cuatro puntos:
  1. Cada día ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de la fascia.
  2. Reducción drástica de kilometraje, y sustitución de algunos entrenamientos de carrera por natación. 
  3. Visita al Fisio a que me estruje el pie.
  4. Y tras el maratón, un mínimo de 1 mes (quizá más) en el que me olvidaré totalmente de correr, para que mi pie se recupere totalmente.

¿Cuál es la situación a día de hoy? He reducido bastante el kilometraje, sobre todo en la semana posterior a la aparición de las molestias, por lo que el rodaje más largo que he hecho se quedó en 26 km, pero he podido completar entrenamientos decentes la semana pasada y la anterior sin apenas molestias, pero rodando como máximo 20 km.
He hecho tres visitas al fisio, una por semana, en las que se me han saltado las lágrimas, pero según él, estoy bastante mejor que cuando le fui a ver por primera vez.
Sigo trabajando la fascia en casa cada noche, aunque sigue habiendo leves molestias.

De cara al Maratón, espero estar el viernes camino de Sevilla, (en esta entrada no he contado otras historias de índole personal, pero que hasta que no esté en Sevilla, no me hacen confiar del todo en que el domingo estaré por allí). Y si no pasa nada estaré en la salida, lo que no tengo del todo claro es si estaré en la llegada.

Hace tres semanas mis previsiones eran hacer algo menos de 3 horas 40 minutos, pero a día de hoy me conformaría con acabar sin sufrir excesivamente. Lo de las 3 horas 40 lo he olvidado.

A pesar de que me he puesto muy romántico al principio, creo que como dijo alguien una vez, creo que esto de correr un maratón con tantas historietas por medio son simplemente "manías de viejo"

Bueno, recordar que el domingo van a retransmitir el maratón por Teledeporte, y  si finalmente estoy en la salida, fijaros bien que entre 13000 individuos en camiseta habrá una cabeza que reluzca más que el sol de Sevilla.

Un saludo.